Que el sexo nos puede aportar algún gramo de felicidad, parece estar fuera de toda duda, sobre todo para los sexólogos que vemos cómo la gente, cuando resuelven sus problemas sexuales, mejoran considerablemente su calidad de vida. Por otro lado, también es vedad que la vida sexual puede verse afectada por condicionantes externos, como esta esta crisis que nos agota.
Crisis que parece que ha afectado el estado de ánimo de los españoles de manera considerable, ya que cada vez hay más infelices entre nosotros, a tenor de los datos de una encuesta realizada a 19.000 personas en 24 países. Los resultados los publica ‘The Economist’. Por lo visto somos uno de los países, junto con Italia, -a Grecia no le han preguntado-, en los que ha bajado la sensación subjetiva de felicidad. Lo curioso es que los niveles de felicidad han aumentado tres puntos, desde 2007 en la valoración global de la encuesta. Así ahora el 77% de los participantes se consideran “felices”, incluso algunos de ellos, el 22%, “muy felices”. Pero nosotros no, los españoles nos sentimos menos felices. Y es que, con la corrupción y el derroche que han reinado, y los injustos ajustes que se están viviendo, no es fácil sustraerse al clima de desencanto.
Pero en situaciones como estas es cuando hay que sobreponerse y pensar que no tenemos otro momento, que está es la época que nos ha tocado vivir y que cada día que pasa no volverá. Por eso tenemos que echar mano de nuestro ingenio y creatividad para ampliar nuestro caudal de sueños y satisfacciones cotidianas. Atender nuestra vida afectiva y sexual puede ser una manera de centrarnos en lo que realmente importa en la vida.
En esta época de recortes todavía queda algo que es gratuito y que podemos administrar a nuestro antojo: nuestra vida sexual, que en su más amplia acepción, también incluye el autoerotismo. El sexo compartido, cuando hay reciprocidad, está fenomenal, pero también hay muchas personas a las que les gustaría compartir sexo y no encuentran con quién; pero siempre se puede contar con el autoerotismo. Aquello de “yo me lo guiso y yo me lo como, y no necesito a nadie más”. Por eso la masturbación es un buen invento y un buen recurso para disfrutar de una vida sexual saludable y acceder a los placeres del orgasmo si no hay pareja disponible.
En tiempos de crisis, el sexo, solo o en compañía, puede ser un buen refugio para nuestros males. A veces parece que vamos con el piloto automático puesto, no nos damos cuenta de que sobre el sexo y los afectos tenemos más control del que a veces nos atrevemos a asumir. Tener claro que podemos disfrutar del sexo sin necesitar la autorización de nadie, que nuestros orgasmos son nuestros y podemos gestionarlos como queramos, es un buen ejercicio para ejercitar ese control. Si por lo menos estamos sexualmente satisfechos podemos sentirnos dueños de una parcela de nuestra vida y eso puede incrementar nuestra sensación de control y mejorar nuestra autoestima.

En tiempos de crisis, el sexo, solo o en compañía, puede ser un buen refugio para nuestros males.
Lo importante es valorar el disfrute cotidiano y hacerlo más patente que nunca. Alguien puede decir: “menuda, con lo que está cayendo: malas noticias por doquier, despidos, miedo al despido, deudas, reducción de sueldos…” Sí, todo eso es verdad, pero tenemos que aprender a vivir con lo que hay, los hechos son los mismos, pero hay muchas maneras de vivirlos y tenemos que aprender a relativizar y a buscar siempre la mejor salida. Este es el tiempo que nos ha tocado vivir y cuanto antes nos hagamos la idea mejor.
No se trata de negar la realidad, ni de pseudopsicología barata, de aquella que todo se puede conseguir con ilusión y buenos pensamientos. Obviamente no es así. Pero también es cierto que las dificultades se pueden vivir de distinta manera y que hay países de las encuestas que tienen condiciones económicas peores que nosotros y sin embargo se sienten más felices.
Está claro que las dificultades se pueden vivir de distinta manera y tener una vida afectiva y sexual satisfactoria nos puede hacer sentir más vivos y menos vulnerables a las crisis. Así que a disfrutar de nuestras parejas, familia y amigos todo lo que podamos, esto nos ayudará a cargar las pilas para afrontar este año 2012, que está resultando tan difícil como anunciaban. Aunque más nos vale ser optimistas y pensar que al fondo del túnel esta luz, y ya estamos muy al fondo.
Vía | Msn Sexualidad
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